Agosto 31, 2009 at 7:38 pm | In Mente adentro | Leave a Comment

Hacia mucho que una miss no me hacia llorar y menos siendo mi jefa.

causas y azares

Agosto 31, 2009 at 6:54 am | In Mente adentro | Leave a Comment

Hoy desperte con el presentimiento de que este es un dia importante y de inmediato me remiti a la cancion de silvio. Y es que aunque uno se cuide de lo que causa hay azares que no se pueden esquivar. No se que me espera hoy, pero sera emocionante descubrirlo. Y notarlo, porque a veces uno encuentra la suerte y la deja pasar. En fin, termino el cafe y salgo al destino.

Amor como el que me das

Agosto 31, 2009 at 12:00 am | In Soundtrack, Tripas y corazón | Leave a Comment

No reconocerás el amor, ni aunque te golpeé en la cara. O quizá sí, pero preferirás correr hacia el otro lado. Pero para facilitarte las definiciones puedo decirte que todo lo que hubo entre finales de septiembre y hace apenas unos días fue amor.  Y del bueno.

Tenía su lado flojo, sus días malos, sus espinas. Aún así, era todo un prodigio de sanación, era un sitio de descanso, era una fuente de aprendizaje.

Dices que no. Que no lo fue. Entenderás lo que digo cuando busques lo mismo en otra parte. Lo encontrarás, claro está, pero sólo en el amor. No te quedará más que darme la razón.

Si durante todo el tiempo nunca estuviste seguro, hubo un par de minutos en los que no te pudiste mentir. De todas las canciones que relaciono contigo, ésta es la única que salió de ti y por ello será la que te dé más miedo. Aunque ya se anunciaba que requerías oscuridad. Yo creo en las señales, pero no siempre las veo todas.  El destino te debía y te pagó. Luego se perdió la cuenta.

Indiferencia

Agosto 30, 2009 at 6:48 pm | In Yo opino... | Leave a Comment

Cuando tratas de demostrar que algo no te importa, quiere decir que te importa. Cuando ya no te tomas la molestia de disimular cuánto te importa, es que en realidad ya no te importa.

Te vi

Agosto 30, 2009 at 3:45 pm | In Soundtrack, Tripas y corazón | Leave a Comment

No te conocía y ya me caías mal, ésa es la verdad. Sin embargo, cuando llegaste las cosas cambiaron: los astros se rieron otra vez, la llave de mandala se quebró. O simplemente te vi.

No te veías como alguien a quien hubiera besado, ésa es la verdad. Me besaste porque pensaste que me habías gustado. No fue así. Yo no buscaba a nadie y te vi.

El primer error fue mío. Y el segundo. Y el tercero. No debí besarte porque no quería hacerlo. En ese primer momento malinterprestaste todas las señales y yo n te corregí, sólo porque era divertido. No debí jugar -porque jugué al menos las primeras tres semanas, con mensajitos graciosos que me recordaban los tiempos en que era emocionante saberse perseguido y perseguir-. No debí haberte escuchado ni debí ser sincera con cosas que no te correspondían.  Las luces siempre encienden en el alma.

De ese momento me quedan un par de confesiones. Yo nunca hubiera hablado contigo si tú no te hubieras acercado. Yo no te habría besado si tú no lo hubieras hecho. Yo no te hubiera dado mi teléfono si hubiera sabido que ibas a llamar. No se puede saber en qué momento todo se complica, se profundiza y se pierde. Yo no podía saberlo. Yo simplemente te vi.

veinte

Agosto 30, 2009 at 2:33 am | In Mente adentro, Tripas y corazón | Leave a Comment

La vision de insurgentes me volvio a herir. En unas cuantas cuadras se concentran las primeras y las ultimas veces. Hoy vi los lugares en los que hace un anio me temblaban la piel y los ojos, y me di cuenta de que ya no esta, de que nunca estuvo, de que ya no va a venir.
Tengo siete dias para hacer esta separacion definitiva y ya empieza a doler la sensacion de que una vez que eso se concrete no habra marcha atras. Espero inutilmente, como cio cio san, y mi corazon se ha de romper dos veces. Una por haberlo despedido y otra por no verlo volver.
Gracias por curarme de mi estupida obsesion con el amor.

cantar los dias

Agosto 29, 2009 at 5:43 pm | In Nostalgia, Soundtrack, Tripas y corazón | 2 Comments

El tiempo pasa. De pronto creo que hay que fijar un limite. Recuerdo que nunca hemos pasado mas de una semana sin contacto y creo que si consigo sobrepasar la frontera de los ocho dias estare del otro lado. Empiezo hoy ese ultimo momento de la perdida con un bonito soundtrack en siete posts, para cerrar la saga de mario. Si lo logro, el dia ocho celebraremos con una desgarradora mixlist. Si no, que mis lectores me lo demanden.
Sera demasiada formalidad para algo que ni siquiera fue nada? Tal vez, pero el zorro del cuento tenia razon: el corazon necesita ritos.

Codificación

Agosto 29, 2009 at 1:31 pm | In Películas que veo sola, Ver, oír y postear | Leave a Comment

Recuérdenme usar este ejemplo en clase: en un texto todo significa, todo se relaciona con el sentido total. En la tele están dando Fever Pitch, (“Amor en juego”), una película acerca de un tipo que no es capaz de comprometerse con nada más que con su equipo de beisbol. De pronto se encuentra con una mujer de quien se enamora, pero su obsesión con los Red Sox sigue interponiéndose. ¿Una afición, por emotiva que sea, es más importante que la vida real? La película es acerca de ello, de cambiar un amor ficticio por uno de verdad (el tipo, que es profe, recibe consejo de un alumno suyo que le cuestiona si los Red Sox lo aman a él tanto como él a ellos).

Esto viene a cuento porque cuando el protagonista se da la oportunidad de cambiar, hace una elección significativa: en vez de ir a un juego contra los Yankees acompaña a su novia a la fiesta de una amiga. La fiesta es temática: es un Gatsby birthday. Hay una relación significativa con una novela acerca de un tipo al que se le va la vida -literalmente- por perseguir un solo sueño. Es una película medianamente boba y, aún así, está codificada.

Todo significa, todo está orientado a transmitir el sentido del texto. A eso se le llama codificación.

(Después de esta sigue Failure to launch. Nunca me había dado cuenta de que todas las películas románticas giran en torno al miedo de amar. Weird. Wyrd?)

 

Saltar

Agosto 29, 2009 at 12:51 pm | In Mente adentro | Leave a Comment

Lo recuerdo con todo el cuerpo: iban mis músculos cargando mis huesos, iban con toda velocidad y toda fuerza, con elasticidad y con perfecta colocación: mis brazos estaban perfectamente estirados, mis dedo en acomodo, mi espalda erguida desde mi coronilla; mis piernas producían una secuencia de cinco giros perfectamente centrados, luego corrían en semicírculo, paraban para hacer un lay-out, bajaban -con todo mi cuerpo- hasta el suelo, y luego me ayudaban a incorporarme por completo, a dar dos pasos y luego un saut de chat.

Lo que recuerdo no es todo eso, sino el momento en el que había que acumular la energía para levantarse del piso. Era fácil, si se piensa, pero desde que mis rodillas tocaban el piso comenzaba a ponerme nerviosa, daba los pasos torpemente y, las primeras veces, ni siquiera me animaba a saltar. Era horrible: un paso, luego el otro, y luego en todo el cuerpo la intención de ir hacia arriba, que se concentraba por lo general en las piernas. Sin embargo, a pesar de la fuerza y la coordinación, de saber bien la coreografía, de la facilidad del movimiento, no conseguía atreverme a saltar. No podía. Entonces me tensaba desde las piernas hasta las mandíbulas y el salto se me quedaba en el ombligo. La idea del salto, las ganas de saltar, estaban todas en un lugar indefinible, entre la barriga y el pecho. Mi salto se quedaba dentro y se transformaba en un error ridículo, en detener la música, en Kamala diciendo: “a ver, otra vez todo desde arriba”, o a mis compañeras, las que sí habían saltado, chocando conmigo y mi estorboso miedo.

No me gusta saltar. No lo puedo explicar, sólo se me dificulta. Con el tiempo fui adquiriendo un poco de seguridad, y aprendí a dar saltitos apenas decentes. Con el tiempo logré unos sissones, sodechás (je) y gacelitas. Nunca un axel, nunca. Nunca algo que fuera sobresaliente, si cabe la sinceridad. Pero logré saltar, y es lo que cuenta.

Una de mis alumnas tiene como mensaje personal de su mensajero: “das el salto o te quedas fuera”. Habrá quien por miedo a saltar abandone la danza. Yo no. Y no crean que por ello me considero valiente; al contrario, el miedo a saltar se me quitó cuando me caí -me torcí el tobillo por no colocar bien un sisson-. Se me quitó porque todo fue cosa de reposar un poco y volver a bailar. La caída no era ni la mitad de lo atemorizante que era lo otro: las mandíbulas tensas, las piernas detenidas, la coreografía rota, el desorden general. Caerse no es nada comparado con la sensación de la incapacidad, o con las ganas de saltar que, desperdiciadas, producen una sensación indescriptible, parecida a un nerviosismo o al miedo o a la duda ya necia de por qué no salté. Duele menos la caída, paraliza menos, dura menos en el cuerpo que la sensación de estar a la orilla del salto y no saltar.

Salté y caí, pero hoy me reconforta la sensación de que las contracturas se curan estirando el músculo, y los esguinces se curan con descanso. La caída dura menos que el miedo y del miedo ya me liberé.

no viniste

Agosto 28, 2009 at 7:00 am | In Tripas y corazón | Leave a Comment

Mira como te dire que anoche me hiciste llorar con tu respuesta, porque no viniste…

Gaste trece meses construyendo un amor del que no me toco nada y cuatro horas explicando que me voy.

Mira como te dire que tantas veces yo quise decir que te queria pero no viniste.

Hoy tengo sueno y un hueco en el pecho a traves del cual pasa el aire. Tengo un nudo en el corazon.

Todo iba tan bien que no podia ser cierto. Porque no es cierto que puedo empezar algo mientras no sea cierto que se acabo lo anterior. Hoy desperte sintiendo que algo estaba muy mal. Lo que esta mal es que aun espero.

Yo quisiera esperarte hasta el final pero te toca venir. Te toca venir.

Agosto 27, 2009 at 12:00 am | In Tripas y corazón | 1 Comment

Porque no me conocías, pero me contestaste. Porque me llevaste a mi casa cuando me quedé sola y no sabía qué hacer. Porque me acompañaste a andar el metrobús completo y me viste llorar y no dijiste nada. Porque me ofreciste todo lo que no me merezco sin que eso haya sido impedimento para ti. Porque salvaste mi cumpleaños este año. Porque fuiste el primer hombre que me regaló flores. Porque fuiste el segundo también. Porque hay momentos que vale la pena vivir aunque sean un imposible. Porque haces mi vida mejor, el mundo mejor, y me haces una persona mejor. Porque te admiro y te quiero. Por todo eso y lo que no alcanzo a notar, es un milagro que hayas nacido, aunque tú no creas en ellos.

Una de las demás

Agosto 25, 2009 at 5:55 pm | In Soundtrack, Tripas y corazón | Leave a Comment

Hoy me di cuenta de que podía tomar un taxi, de que podía desaparecer, de que podía comenzar de cero. Me di cuenta de que nunca seré ella, sino una de las demás. Apago la luz, cierro la puerta y me voy cantando una canción sabida: si la vida es una rueda y nadie sabe cuándo tiene que saltar y la miro… ¿y si fuera ella?

Bridget Jones y el concepto del pioresnada

Agosto 25, 2009 at 9:58 am | In Películas que veo sola | 2 Comments

No me identifico con Bridget Jones, o al menos no totalmente. Me desesperan su torpeza, su carencia de aspiraciones, su inseguridad y su desidia (o sus esfuerzos mal enfocados). Antes me molestaba que la heroína de una generación de solteras fuera una mujer a quien no le importaba ser o parecer tonta, pero que estaba dispuesta a todo para verse más delgada.

Entre la original y la secuela, prefiero la segunda. Podría decir que no sé por qué, pero la realidad es que sí lo sé: aunque me gusta el romanticismo de cuando recién conoces a alguien, siempre me parece más interesante lo que viene después, la realización concreta del “vivieron felices y comieron perdices”. En Bridget Jones: The edge of reason, la protagonista ha alcanzado su objetivo (tener un novio) pero habrá que ver si puede conservarlo o terminará por autosabotearse.

Lo que me llama la atención en la película es que Mark Darcy, el deslumbrante abogado, el hombre que “la quiere tal como es”, el héroe de la película anterior, de pronto pierde todo el brillo y se convierte en alguien que dobla su ropa interior, que es más frío que un pingüino y que lleva el perfeccionismo y la racionalidad a extremos que, para Bridget, son desesperantes.

El problema es que para entonces ya lo ama. Mark ya no es el dreamboy con el que se puede fantasear, sino el real concreto con el que se discute. La situación cómica de la película está precisamente en todos los conflictos e inseguridades que deben vencerse durante el proceso de adaptación, si es que de verdad aspira a la felicidad (y a las perdices).

Los guionistas no tuvieron que agregar mucho a las situaciones, que ya de por sí son ridículas (y bastante verosímiles).  Bridget cree que Mark la engaña y lo espía torpemente; Mark, a punto de proponerle matrimonio, se arrepiente porque “ya se ha estropeado el momento”. La veracidad de los personajes genera también los momentos agridulces. Mi escena favorita es el diálogo entre Mark y Bridget, en el que finalmente ella le dice cómo se siente y manifiesta su inseguridad respecto a la relación y los sentimientos de Mark; le dice que nunca es cariñoso, que es un snob perfeccionista y maniático. Cuando se da la vuelta para irse (lo cual implica una ruptura), él la llama:

- Bridget…

(…se genera en nosotras, espectadoras ilusas, la esperanza…)

-… ése no es tu abrigo…

Mark no puede vencer su propia naturaleza, ni siquiera en el momento de la verdad. La separación se consuma y Bridget lloriquea por las calles de Londres, come helado, bebe y fuma.

Sin embargo, la película muestra que la naturaleza de Mark también es leal y lo suficientemente noble como para ayudar a Bridget a pesar de sus escarceos amorosos con el rival de Darcy. Si no  consigue el valor para decirle lo que siente, tampoco logra ocultar su genuino amor por ella cuando éste es puesto a prueba. Si en la primera película, el amor surge porque Mark la acepta tal cual es, en la secuela el amor se consolida, porque ella consigue hacer lo mismo y renunciar al estereotipo generado en sus expectativas. Y no es necesariamente que Mark sea su “pioresnada”, sino que al renunciar a ciertas cosas se obtienen otras, más reales y profundas.

Siempre que veo la escena en la que Bridget se despide con el abrigo equivocado y le dice a Darcy que él no tiene suficiente valor para luchar por ella, lo que me consuela de mi llanto chickflickero y me da esperanza para creer en el amor es que la película termina con un gran momento: Mark y Bridget asistiendo a una fiesta, y como música de fondo “Your love is king”. ¿Peor es nada? Claro: porque los ideales son justamente eso, polvo fantasmal, luz de sueño o, en otras palabras, nada.

(Siempre me ponen en un mood muy especial las rolas de Sade. Es martes: corran a buscar “Your love is king” y la hilan con “Cherry pie”. Es como para cargar pila al menos de aquí al jueves.)

el cafe con calma

Agosto 25, 2009 at 7:06 am | In Mente adentro | Leave a Comment

Son las siete de la manana. Hay trabajo pendiente. hoy empieza la calificadera. Llamo a nino solo para decirle que lo quiero. Pienso que tengo que correr hacia otro lado y comienzo a tararear: no necesito ver como lentamente te olvidas de mi… Afuera esta oscuro. Hay que tomarse las gotitas, rizarse las pestanas y salir al mundo. No importa: me tomo el cafe con calma.

Las pequeñas cosas

Agosto 24, 2009 at 9:22 pm | In Mente adentro | Leave a Comment

Uno cree que la vida está hecha de las grandes cosas. Para mí cuentan las pequeñas: las que no se pueden disfrazar, las que se dicen sin querer.

Hoy me siento como un chicle sin sabor, como un chiste que no da risa.

Soy una pequeña cosa que no significa nada, o que nadie nota, o que a nadie le interesa.

Pero en las pequeñas cosas está a veces la verdad. Y cuando pasa la vida, y perdemos el tiempo, y de pronto ya nada se parece a lo que era ni tampoco a lo que creímos que sería, entonces quisiéramos dar todo a cambio de esa tarde que se podía perder, de la risa que se agotó, de las conversaciones en las que no se dice nada, del silencio cómodo que sólo se siente con alguien que amas y te ama de verdad.

Soy una pequeña cosa, como una gota que se derrama de un grifo impertinente, a media noche y a solas.

Entradas siguientes »
  • Lo antes dicho

  • Los trabajos y los días

    Agosto 2009
    L M X J V S D
    « Jul   Sep »
     12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930
    31  
  • Aquí se habla de…

  • Y contando...

    • 38,318 hits
  • Y de aquí, ¿a dónde?

  • Recientemente

  • ¿Y qué dice el público?

    JM en Calificar
    lien en
    cascabelera en Final de temporada
    GabyS en Final de temporada
    La niña Fonema en Espera
  • Blog de WordPress.com. | Theme: Pool by Borja Fernandez.
    Entries and comments feeds.