Nunca como hoy
Hay días así, supongo, aunque atente contra mi lógica. Uno puede saber, uno puede entender, uno puede aceptar… Pero a veces pareciera necesario pensar en realidades paralelas. Todos los días soy feliz y estoy en paz. Todos los días agradezco las lecciones aprendidas este año. Todos los días comprendo un poco más por qué las cosas sucedieron de una forma determinada. Aun así me pregunto si había otro camino, con la seguridad de que lo había, como todos aquellos senderos del templo budista: los ríos, las altas escaleras, los jardines de piedras, las veredas en el bosque… Los caminos son infinitos, todos los caminos son posibles, pero necesitamos saber transitarlos.
Hoy en la mañana hice una secuencia pequeñita en el piso. Era parte de mis hábitos hace tiempo. Hoy, cuando quise apoyar la mano en el piso sentí el dolor del quiste, que no podía evitar presionarse. Me dio risa: es una representación de lo mal que decidimos por desidia. Tomamos el camino fácil sin saber que es el más difícil: nos quedamos callados porque es más fácil que decir lo que realmente sentimos, aceptamos lo que no queremos porque es más fácil que luchar por lo que queremos; nos aferramos al rencor porque es más fácil que perdonar… Y al final no, porque con el tiempo todo eso sigue ahí: de pronto nos enfermamos y tenemos que ir a terapia para que alguien nos diga que estamos enfermos por todo eso que no dijimos, por lo que amábamos y perdimos, por los resentimientos que guardamos. Un quiste, una cirugía, otro quiste, un dolor crónico y lo que me queda es reírme de mí. ¿No que cualquier cosa era más fácil que perdonar? La próxima, lo pensaré dos o tres veces.
Creo que no me dio tiempo de escribirlo pero tuve tres sueños raros al hilo. En el primero yo estaba en Australia, en mi casa, con mi marido -de identidad reconocible- y tenía de visita a Ms. Cassie Swann. De pronto me llamaban para decir que había muerto un exnovio. Yo me quedaba muy desconcertada y salía a mi patio, con alberquita. Metía los pies en ella y en ese momento mi marido se sentaba junto a mí. Yo lo miraba a los ojos y él me preguntaba qué quería hacer. Entonces desperté. Al día siguiente soñé que estaba en una casa grandísima con mi mamá y mi hermano, entonces una persona que ya está muerta me decía que me quedaban dos meses de vida. Yo no me asustaba ni nada semejante, sino que empezaba a organizarme. La persona me decía que iba a encontrar la muerte en un trolebús; yo preguntaba si sería un accidente y me decía que no. Entonces desperté nuevamente. El tercer día soñé que estaba en mi centro de trabajo y de repente había un utimatum raro: había que firmar unos contratos por demás truculentos y obligar su tiempo y esfuerzo a cumplir con unas condiciones poco favorables. Al frente de la fila de empleados estaba, como patrona, mi ex-jefa, y la que dirigía todo el movimiento era la directora de mi primaria. Raro.
Ayer me desperté y sin saber por qué lo primero que hice en la mañana fue tomar un cuaderno y una pluma para hacer presupuestos. Suena ilógico, pero lo que estoy planeando es poner mi cuarto un poco más bonito, porque no me gusta nada, y tengo la sensación de que voy a tener una visita o que alguien me va a pedir asilo. Me entró durísimo el rollo de preparar un nido, aunque todavía no sé a quién habré de proteger en él. Espero que no sea nada grave.
De vez en cuando pienso en eso y en otras cosas y personas. De vez en cuando, pero nunca como hoy. Y como cereza del pastel, una de mis rolas favoritas de Lennon (sin Lennon).
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De desvelada te leo y me encanta este post. Me ha servido además, Nore; me siento cómplice; qué chido que espacios como éste den lugar a hallazgos así, sí que la red tiene sus ventajas. En fin, pensaba que ¿por qué no arreglar el cuarto nomás para tí? Primero es uno, primero uno debe tener mucho para poder darlo, ¿qué no? Yo ahora también pongo “bonito” mi nuevo espacio, pues pa’ mí es indispensable disfrutar el lugar que habito. Beso.
Mi niña, una vez más GRACIAS por la luz que me dan tus posts!!!
El segundo párrafo describe totalmente lo sucedido en mí la semana pasada. Legué a esa conclusión durante esos dias, lo compartí con Serge y ahora tú también lo confirmas.
Definitivamente opto por soltar todo eso, voy a entrarle con valor y utilizando a mi favor el miedo que todo esto me provoca.
Gracias de nuevo!!! Te mando un fuerte abrazo que espero poder dártelo en persona muy pronto!!!