Final de temporada
Hoy fue mi último día en el trabajo. Creí que estaría nostálgica, pero no. Durante el día recibí regalitos y abrazos de mis alumnos, pero no quise ponerme demasiado emotiva. Yo he querido mucho a esta institución, le he dedicado tiempo y esfuerzo, siempre intenté dar lo mejor de mí… y llega un punto en el que te pueden romper tanto el corazón que ya no quieres volver a querer a alguien, aunque todavía lo quieras. Un mecanismo de defensa quizá, pero eso fue lo que sucedió.
Claro que hay muy buenos recuerdos y grandes logros. Uno nunca olvida la lucecita en la mirada del alumno que logró entender algo que le había costado muchísimo trabajo. Aún así, no hay suficientes indicios de que me quieran aquí, y yo insisto, uno no tiene por qué bailar con quien no quiere bailar con uno.
Se desperdicia mucho tiempo y recursos en cosas tan negativas, que dan ganas de llorar. Pienso en todo el potencial que encierra este lugar (tanta tecnología, tanto talento), y me entristece que todavía sucedan cosas como las que hoy me relataban mis colegas. Falta comunicación, faltan límites, falta profesionalismo. A veces falta el respeto -y si no me creen, o no lo creemos, esperemos a que estas mismas palabras, escritas en mi diario personal, sean usadas en mi contra-.
En fin, en este final de temporada yo camino hacia el horizonte, sin saber bien a dónde me dirijo ni qué sucederá conmigo, pero con la conciencia muy tranquila y con mi dignidad bien puesta. ¿En qué creen que parará todo esto? ¿Cuál será el capítulo inicial de la temporada siguiente? Por el momento, sólo Dios lo sabe, y yo confío en que es mucho más inteligente que cualquier escritor o guionista -y eso incluye a Woody Allen-. De todas maneras, busco chamba, así que si alguien me la puede dar, aquí estoy.
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Casi todos los finales de temporada prometen que lo mejor está por venir …. en tu caso no hay que esperar a que llegue “lo mejor” pues eso eres tu!!!
Definitivamente eres lo mejor que hemos recibido, tanto mi hija como yo, de la institución; es una verdadera lástima saber que estamos perdiendo a una de las mejores profesoras.
Por otro lado, contar con tu amistad y cariño es el mejor regalo que me pudo haber dado la vida, ten por seguro que seguiremos juntas.
A seguir adelante!!!!
Nore, ¿viste “La clase”? Creo que tiene puntos interesantes, no te los diré por si no la has visto. No sé si sea tu “hit” pero en las prepas del DF hay cursos de martes a sábado pa’ regularizar a los chamacos de sistema semi-abierto, no pagan mal aunque sí es después de 2 meses. Estos cursos son intensivos por un mes cada verano y cada invierno. A mi me gusta mucho más el ambiente de las escuelas públicas y más las rurales pero últimamente voy a donde me paguen bien, corrijo: a donde me paguen.